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¿Para qué sirve el radiador del coche?

¿Para qué sirve el radiador del coche?

El radiador es una pieza fundamental del sistema de refrigeración de un automóvil. El motor de un coche tiene un sinfín de piezas metálicas en movimiento que generan fricción, lo que hace que se produzca un exceso de calor y esta elevada temperatura, gracias al sistema de refrigeración, es aminorada evitando así que el motor se sobrecaliente.

La misión del radiador es pues la de enfriar el agua que entra al motor así como de recoger el agua caliente que expulsa el sistema. Se encuentra en la parte delantera del motor y  está formado por  un depósito de entrada, otro de salida, y un grupo de tubos de cobre dispuestos longitudinalmente y con celdas normalmente de aluminio para una mejor disipación del calor. A través de ésta celdas, el líquido se distribuye a lo largo del mismo, de tal manera que cuando el aire exterior pega de frente al radiador se reduce la temperatura.

Existen dos tipos de refrigeración: por aire o por líquido. La primera es poco frecuente (más común en las motos), mientras que la refrigeración por líquido está presente en la gran mayoría de motores en el mercado.

DOS TIPOS DE RADIADORES

Los de circuito abierto son aquellos que incorporan un tapón de llenado en el propio radiador. Este sirve para eliminar la evaporación del líquido interno al exterior para conseguir reducir la temperatura. Es una solución interesante, pero con este método irá bajando el nivel de líquido y habrá que reponerlo con mayor frecuencia.

Los de circuito cerrado, que pueden tener o no ese tapón de llenado directo, comunican con un tanque externo donde se condensan todos los vapores que se generan en el radiador. Hoy en día estos radiadores de circuito cerrado son los más utilizados ya que eliminan el vapor y no se reduce el nivel del agua.

A TENER EN CUENTA

Para que todo este proceso se lleve a cabo con éxito y el rendimiento del motor sea óptimo, será imprescindible que el circuito de refrigeración esté lleno. Lo más recomendable es que se haga con una mezcla de agua y refrigerante, aunque si en algún momento se percibe que el nivel es bajo, siempre podemos añadir un poco más de agua, teniendo en cuenta que el punto de ebullición del agua es mucho más bajo que el del refrigerante.

Es muy importante que cualquier comprobación que realicemos relacionada con el sistema de refrigeración se realice con el motor en frío, ya que de no ser así podríamos quemarnos con el vapor de agua.

¿QUÉ PASA SI SE ROMPE EL RADIADOR DEL COCHE?

Una vez explicado de manera simple cómo funciona el sistema de refrigeración del coche y cuál es el papel del radiador, podría parecer evidente concluir qué puede pasar si este elemento se rompe en medio de un viaje. La respuesta parece sencilla: si se rompe el radiador del coche no será posible enfriar el refrigerante.

La cuestión es que un radiador suele romperse con mayor probabilidad por la zona de los manguitos de entrada y salida, y las roturas más habituales son difíciles de encontrar y se traducen en la pérdida paulatina de líquido refrigerante.

El circuito de refrigeración debe estar completamente lleno de líquido, así que cuando se produce una fuga todo empieza a funcionar mal. La consecuencia más probable y rápida es que el motor se sobrecaliente y salten los avisos correspondientes, pero si la fuga es severa nuestro motor corre peligro en pocos minutos.

En el caso de que el radiador se estropee, que perdamos líquido refrigerante o que se encienda el testigo de la temperatura en el cuadro, debemos actuar con rapidez. Dependiendo de nuestro diagnóstico inicial, puede que nos llegue con rellenar el depósito de refrigerante de líquido para poder llegar al taller. Sin embargo, la mejor manera de solucionar el problema, sin riesgos de avería, es llamar a la grúa y que nos lleve al taller especializado más cercano para una revisión a fondo del sistema de refrigeración.